jueves, 3 de enero de 2013

Año Nuevo, dieta nueva


Año Nuevo, dieta nueva: cinco propósitos saludables para 2013

 

El comienzo del año es un momento idóneo para mejorar los hábitos dietéticos y alimentar la salud y el bienestar
 
-"No hay cosa que los hombres traten de conservar tanto, ni administren tan mal, como su propia vida". Esta frase, enunciada en el siglo XVII por el filósofo y escritor Jean de La Bruyère, es del todo válida en la actualidad. Una reciente encuesta de la Comisión Europea revela que nos preocupa mucho nuestra salud, pero estamos "atrapados" en un estilo de vida que imposibilita consumar ese anhelo de seguir una dieta sana o de hacer más ejercicio físico. El comienzo del año es un momento apropiado para liberarnos de esas ataduras, convertirlas en riendas y aferrarlas con fuerza para que nos guíen hacia una mejor calidad de vida. Y, ya que todo objetivo debe contar con un "plan de acción", a continuación se detallan cinco propósitos para avanzar hacia una "dieta sana" con una gran probabilidad de éxito.

1. Mejorar la salud, pero no a base de suplementos dietéticos

Una dieta poco saludable jamás podrá "equilibrarse" mediante el consumo de suplementos de vitaminas, minerales, antioxidantes o productos de herboristería. Pero no solo eso: consumir estos productos puede llegar a ser perjudicial por dos razones:
  • La primera es que cuando los consumimos, en general, desatendemos (de forma inconsciente) la importancia de seguir un estilo de vida saludable. Es probable que esto suceda a causa de una falsa sensación de seguridad que atribuimos a esos supuestos "talismanes".
  • La segunda razón es que diversos estudios han revelado que muchos de esos suplementos no siempre son seguros. La Oficina de Suplementos Dietéticos de Estados Unidos lo expresó con bastante claridad en febrero de 2011, al señalar que muchos suplementos contienen "ingredientes activos que pueden ejercer fuertes efectos en el cuerpo" e interactuar con ciertos medicamentos que haya recetado un médico, de manera que pueden causar problemas. Por lo tanto, "hay que estar siempre alerta ante la posibilidad de efectos secundarios inesperados".
En esta línea, un reciente análisis exhaustivo de los estudios científicos de los últimos 20 años, publicado en la revista Annual Review of Nutrition, desaconseja la utilización de suplementos nutricionales para la prevención del cáncer.

2. Comer alimentos en lugar de empacharse de "declaraciones nutricionales"

Pese a que los nutrientes son invisibles (o casi), decoran hoy la publicidad de infinidad de alimentos. Las expresiones "con omega-3" o "rico en magnesio" -que hace unos años no existían en nuestra mente- se encuentran ahora con letras mayúsculas en una amplia gama de productos. Con ello corremos el riesgo de interpretar que lo "visible" (es decir, el alimento) no es lo importante, sino que lo crucial se halla escondido detrás de expresiones enigmáticas como "índice glucémico", "fibra insoluble" o "contiene triterpenos del limón".
No es lo mismo que nos aconsejen "tome menos embutidos" o "consuma menos bollería" (casera o industrial), que nos sugieran "tome alimentos pobres en grasas saturadas". La frase "alimento pobre en grasas saturadas" figura en decenas de etiquetas de alimentos superfluos, prescindibles y, lo que es peor, ricos en azúcar y sal. Todo ello, además, dentro de la legalidad. En abril de 2011, un panel de expertos revisó la evidencia científica disponible sobre el papel de la ingesta de grasas saturadas y su relación con la enfermedad cardiovascular. Tras hacerlo, publicó en la revista American Journal of Clinical Nutrition que el efecto de alimentos concretos sobre la enfermedad cardiovascular no puede predecirse tan solo por su contenido en ácidos grasos saturados. También subrayó que "las recomendaciones basadas en los alimentos son más útiles que los consejos basados en los nutrientes".

3. Creer en una dieta sana, no en los "superalimentos"

No hay alimentos cuya composición nutricional "especial" pueda equilibrar una alimentación insana en su conjunto
Los alimentos, como se ha señalado, son más importantes que los nutrientes aislados. Pero esto nos conduce a otra reflexión ¿Existen los "superalimentos"? Para la dietista-nutricionista Maria Manera, "las propiedades milagrosas que se atribuyen a los 'superalimentos' (terapéuticas, antienvejecimiento, adelgazantes...) no están basadas en estudios rigurosos".
El catedrático de nutrición y epidemiología Frank Hu, uno de los mayores expertos mundiales en su campo, resumió este aspecto en la siguiente frase, publicada en la revista Circulation: "Los efectos beneficiosos sobre la salud por parte de alimentos o ingredientes individuales (sean o no funcionales) son más bien modestos, sobre todo si se comparan con un cambio general en el patrón de alimentación que sigue de forma habitual la población occidental". No hay alimentos concretos, en resumen, cuya composición nutricional "especial" pueda equilibrar una alimentación insana en su conjunto.

4. Desconfiar del concepto "dieta variada" o "comer de todo"

Si no existen los superalimentos, lo lógico sería pensar que la mejor opción consiste en seguir una dieta variada. Pero, ¿es así? La citada encuesta de la Comisión Europea mostró que para los europeos una dieta sana es, sobre todo, una "dieta muy variada". Sin embargo, seguir al pie de la letra el conocido concepto "comer de todo" puede traernos más problemas que beneficios en el contexto actual, en el que no solo tenemos una despensa llena de comida, sino que además estamos rodeados por una amplísima oferta de "sustancias comestibles" ricas en calorías, pero poco nutritivas. Ya en 2010 la dietista-nutricionista Maite Zudaire abordó esta cuestión en un interesante artículo publicado por EROSKI CONSUMER.
Estudios publicados en 2001, 2003, 2006 y 2011 han confirmado que cuanto mayor es la variedad dietética, mayor es el riesgo de sufrir obesidad. En otras palabras, variar los alimentos que consumimos es un consejo sensato, pero no lo es "comer de todo y cuanto más variado. mejor". La Organización Mundial de la Salud acuña el concepto "variedad" para definir a una dieta sana, aunque lo hace en un contexto muy delimitado: "Siga una dieta nutritiva basada en una variedad de alimentos de origen sobre todo vegetal, en lugar de animal".

5. Consumir más alimentos de origen vegetal (o menos de origen animal)

El mencionado artículo de la revista American Journal of Clinical Nutrition, además de incidir en la importancia de los alimentos frente a los nutrientes, también apunta que "un patrón de dieta saludable se basa en alimentos de origen vegetal". Este punto de vista coincide con el de todas las asociaciones implicadas en la nutrición humana. Un ejemplo es el sumario ejecutivo de la última guía dietética de referencia, que contó con la participación del prestigioso centro Cochrane, en el que figura este consejo: "Cambie su patrón de alimentación hacia una dieta más basada en los alimentos de origen vegetal, que enfatice las hortalizas, las legumbres secas cocidas, las frutas, los cereales integrales, los frutos secos y las semillas".
No extraña, por tanto, que el análisis más exhaustivo publicado hasta la fecha en relación a la salud del colectivo vegetariano (revista Annals of Nutrition & Metabolism) haya revelado que los vegetarianos presentan un riesgo bastante menor de morir por enfermedad isquémica del corazón o de cáncer.

Consejos nutricionales de bolsillo para tener siempre a mano

Otros propósitos que se deben tener en cuenta para enfocar de forma saludable nuestra dieta en 2013 son: tomar menos sal (la mayoría de la sal que tomamos proviene del pan con sal, los quesos, los embutidos y los precocinados), ingerir menos bebidas azucaradas, tomar mucho menos alcohol o priorizar los lácteos desnatados. Estos consejos son compatibles, también necesarios, con los cinco propósitos para llevar adelante una dieta saludable. Ahora bien, para cuidar la salud y el bienestar no se puede olvidar un dato crucial que ofreció la OMS en 2007: las personas que realizan ejercicio físico mejoran sus hábitos de alimentación y quienes siguen una dieta sana acaban por realizar más ejercicio físico. ¿Qué apareció antes, el huevo o la gallina? 

FUENTE:consumer

jueves, 27 de diciembre de 2012

Celebrar con moderación fiestas de fin de año para evitar accidentes,

Celebraciones moderadas en las fiestas de fin de año para evitar accidentes recomendó hoy el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú. 

 

 

“Si se va a conducir un vehículo es mejor no beber alcohol. Si está cansado o con sueño, mejor tome un taxi. Asimismo, debe aplicarse el manejo a la defensiva y el irrestricto cumplimiento de las normas de tránsito, tanto por parte de los conductores como de los peatones”, aconsejó la institución en una nota de prensa.

Los bomberos indicaron igualmente que no se deben usar pirotécnicos de gran poder, porque estos podrían ocasionar quemaduras a quienes los manipulen.

 
En cuanto a las luces del árbol de Navidad, los bomberos recomiendan apagarlas cada dos horas para evitar su recalentamiento, así como  mantener esas instalaciones alejadas de cortinas, sillones y otros objetos inflamables.
http://200.95.239.6/uploaded/1355614942.jpg

“No se debe sobrecargar las instalaciones eléctricas para evitar corto circuitos; ni permitir el ingreso de menores de edad a la cocina donde abundan los líquidos calientes y objetos punzocortantes”, señalaron.

Debido a que los incidentes, como amagos, incendios, choques vehiculares, volcaduras y otras situaciones de riesgo, aumentan en estas fiestas, el Cuerpo General de Bomberos dispuso la alerta en las 195 Compañías a nivel nacional.
 

Esto significa que 11 mil efectivos están listos para prestar rápido y eficiente auxilio en caso de emergencias, a través de la Central 116, que funciona las 24 horas del día y que en esta ocasión ha sido reforzada por más operadoras de servicio.

Fuente: Andina




 
 

domingo, 23 de diciembre de 2012

Fiestas de fin de año saludables



¿Pan de Pascua, Cola de Mono y más? Claves para no ganar peso en las fiestas de fin de año

En estas fechas puedes llegar a subir 2 o más kilos de peso si comes en exceso todas las exquisiteces que están a tu disposición. ¡Atención a estos consejos!

Imagen foto_00000001






Diciembre es sinónimo no sólo de Navidad y Año Nuevo, sino también de fiestas de oficina, paseos de fin de año, reuniones de "Amigo secreto", celebración de graduaciones y un largo etcétera que implica comer en exceso. Pan de Pascua, Cola de Mono, un traguito por aquí y otro por allá, picoteos varios, cenas abundantes... En fin, la lista de calorías que podemos ganar en estas fechas parece interminable.

"Si se ingieren alimentos en exceso y las fiestas se celebran 'comiendo' durante más días de lo que dura la celebración, se pueden subir 2 o incluso más kilos", ha advertido la nutrióloga Pamela Rojas.

La dieta a la que muchos se han estado sometiendo para llegar al verano con un cuerpo de impacto puede significar, literalmente, un esfuerzo perdido si durante diciembre las tentaciones le ganan al control. ¿Qué hacer para no empezar enero con esos desagradables kilos extra? Mucha atención:

Productos que debes ingerir con moderación (o evitar)

-Pan de Pascua: se trata de una de las exquisiteces que tradicionalmente más consumimos en estas fechas. Es difícil que en diciembre alguien se resista a esta delicia. Sin embargo, debes hacerlo: una sola rebanada aporta entre 300 y 400 calorías, aproximadamente. Imagínate si comes dos, tres o cuatro al día: ¡Horror! Lo mejor es moderarse y probar sólo un trozo pequeño si es que te ofrecen en algunas reuniones a las que te inviten. ¡Lo mismo vale frente a las galletitas navideñas!

-Cola de Mono: es otro de los productos estrella de la temporada y también parece imposible decir "no" ante este delicioso trago. Pero ya lo sabes: ¡te hace engordar! Se prepara con leche entera, azúcar y aguardiente, que tiene un alto grado alcohólico (50º) y sólo ¼ de vaso aporta aproximadamente 200 calorías. Una buena alternativa es que tú lo prepares, utilizando leche descremada, endulzante natural –como stevia- y muy poca aguardiente.

-Otras bebidas alcohólicas: sí, todos los "traguitos" que tomes te aportarán una importante cantidad de calorías. Pero hay una buena noticia: la nutrióloga Pamela Rojas sostiene que la mejor alternativa es beber una copa de champaña, ya que no tendría una gran incidencia en el peso, sobre todo si la persona se ha cuidado en su alimentación.

Imagen foto_00000002

Costumbres que no hay que abandonar

Cuida tu alimentación: una de las claves para mantener el peso o bajarlo es nutrirse de manera adecuada, incluyendo proteínas, fibra, vitaminas y también carbohidratos. Excluye el azúcar y las grasas, junto con disminuir el consumo de sal, pues ésta favorece la retención de líquidos. Manteniendo una dieta saludable, no será tan grave si uno o dos días te das un gusto durante este mes de celebraciones.

No te saltes comidas: uno de los más peligrosos errores que muchos cometen es dejar de almorzar o no comer nada durante toda la tarde porque en la noche tienen una reunión o fiesta en la que ingerirán muchas calorías. Lejos de ser una ayuda a la hora de mantener el peso, esto hará que tu metabolismo se altere y que ganes más de lo que esperas. Mejor, aliméntate bien durante el día para no llegar "muerta de hambre" a tu fiesta. Y una vez en ella, recuerda moderarte.

Deja pasar dos horas sin comer antes de acostarte: esto ayuda a que el organismo pueda hacer una buena digestión y, además, evita que padezcas malestares o un posible reflujo, señala la nutrióloga.

No te excedas en lo que comes: esta es una regla de oro en cualquier época del año, pero más aún en períodos de fiestas. Y no sólo para controlar tu peso, sino también para evitar posibles problemas de salud. Una comida excesiva, acompañada de una ingesta excesiva de alcohol, puede desencadenar una pancreatitis aguda (inflamación del páncreas), a cualquier hora, la cual puede ser potencialmente muy grave, advierte Pamela Rojas.

Recuerda estos consejos para pasar unas fiestas increíbles ¡y no lamentarlo después!

 
   
Fuente: revistamujeres

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Ejercicio: cómo empezar

 

¿Por qué debería hacer ejercicio?

El aumento en la actividad física puede darle una vida más larga y mejorar su salud. El ejercicio ayuda a prevenir las enfermedades del corazón, y muchos otros problemas. Además el ejercicio aumenta la fuerza, le da más energía y puede ayudar a reducir la tensión. También es una buena manera de frenar el apetito y quemar calorías.

¿Quién debería hacer ejercicio?

El aumento en la actividad física puede beneficiar a casi todos. La mayoría de las personas pueden empezar a hacer ejercicio gradual y moderado por si mismas. Si piensa que usted no puede hacer ejercicios de manera segura por alguna razón, hable con su médico antes de empezar un nuevo programa de ejercicio. En particular, su doctor necesita saber si tiene problemas con su corazón, presión alta o artritis, o si se siente mareado a menudo o tiene dolores en el pecho.

¿Qué tipo de ejercicio debo hacer?

Los ejercicios que aumentan los latidos de su corazón y mueven grupos de músculos grandes (tales como los músculos de sus piernas o brazos) son los mejores. Escoja una actividad que le guste, y que pueda empezar lentamente y aumentar gradualmente hasta que se haya acostumbrado. El caminar es muy popular y no requiere ningún equipo en especial. Otros ejercicios buenos incluyen la natación, ciclismo, correr y bailar. Tomar las escaleras en vez del elevador, o caminar en vez de manejar, también puede ser una buena manera para comenzar a ser más activo.

¿Cuánto tiempo debería hacer ejercicio?

Empiece haciendo ejercicios 3 o más veces cada semana por unos 20 minutos o más, y siga haciendo ejercicios hasta un mínimo de 30 minutos, de 5 veces por semana. Esto puede incluir varias tandas de actividad de corta duración en un día. Hacer ejercicio durante su descanso de almuerzo o mientras hace sus quehaceres diarios puede ser una manera de incluir actividad física si a usted le queda poco tiempo libre en su horario. Hacer ejercicio con un amigo o miembro de familia puede ayudar a hacer de esto algo divertido, y tener un compañero puede alentarlo a seguir haciéndolo.

¿Hay algo que debería hacer antes y después de hacer ejercicio?

Usted debe empezar una sesión de ejercicios con un período de calentamiento gradual. Durante este tiempo (alrededor de 5 a 10 minutos), usted debe lentamente estirar los músculos primero, y poco a poco aumentar su nivel de actividad. Por ejemplo, empiece caminando lentamente y de allí suba la velocidad.
Cuando haya terminado de hacer ejercicio, enfríe el cuerpo por unos 5 a 10 minutos. De nuevo, estire los músculos y deje que la velocidad de los latidos de su corazón disminuya gradualmente. Puede usar los mismos ejercicios de estiramiento que usó durante el período de calentamiento.

Al final de este panfleto le mostraremos un número de ejercicios de estiramiento para sus piernas de calentamiento y enfriamiento. Si va a trabajar la parte superior del cuerpo asegúrese de hacer ejercicios de estiramiento para los brazos, hombros, pecho y espalda.

¿Cuánto me debería esforzar cuando hago ejercicios?

Hasta pequeñas cantidades de ejercicio es mejor que no hacer nada de ejercicio. Empiece con una actividad con la que se sienta cómodo. A medida que se acostumbra a hacer ejercicios, trate de mantener los latidos de su corazón cerca de 60% ó 85% del “ritmo de corazón máximo.” Para averiguar el ritmo de corazón ideal para usted en el ejercicio, reste su edad en años de 220 (lo que le da su ritmo de corazón máximo), y de allí multiplique este número por 0,60 ó 0,85. Por ejemplo, si usted tiene 40 años, usted restaría 40 de 220, lo que le daría 180 (220 - 40 = 180). De allí tendría que multiplicar este número por 0,60 ó 0,85. Esto le da un resultado de 108 ó 153 (180 x 0,60 = 108 y 180 x 0,85 = 153).
Al empezar su programa de ejercicio, puede que quiera usar el número más bajo (0,60) para calcular su ritmo de corazón ideal para hacer ejercicio. Eventualmente, a medida que su acondicionamiento al ejercicio aumenta gradualmente, puede que quiera usar el número más alto (0,85) para averiguar su ritmo de corazón ideal para hacer ejercicio. Mida su pulso colocando 2 dedos en un costado de su cuello sin hacer presión y contando los latidos por 1 minuto. Use un reloj con segundero para contar los latidos por minuto.

¿Cómo puedo evitar lesionarme?

La manera más segura de evitar lesionarse durante el ejercicio es evitar tratar de hacer demasiado, muy temprano. Empiece con una actividad que sea medio fácil para usted, tal como caminar. Camine por unos minutos al día o varias veces al día. De allí, gradualmente aumente el tiempo y nivel de actividad. Por ejemplo, aumentar la rapidez con que camina en el espacio de varias semanas. Si se siente cansado o adolorido, baje un poco el nivel de ejercicio que hizo, o descanse por un día. ¡Trate de no darse por vencido del todo muy rápidamente, aunque no se sienta mucho mejor de inmediato! Hable con su médico si tiene alguna pregunta o piensa que se ha lesionado seriamente.

¿Y el entrenamiento de fortaleza?

La mayoría de ejercicios ayudarán a su corazón y a sus otros músculos. El entrenamiento de resistencia es el ejercicio que desarrolla la fortaleza y poder de los grupos de músculos grandes del cuerpo. El levantar pesas es un ejemplo de este tipo de ejercicio. Las máquinas de ejercicio también pueden proveerle entrenamiento de resistencia. Su doctor o un entrenador en el gimnasio le puede dar más información sobre cómo hacer ejercicios de manera segura levantando pesas o trabajando con máquinas.

Ejercicios de estiramiento para el calentamiento y enfriamiento



Estiramiento de la pantorrilla
Mire hacia una pared, parándose como a 2 pies de la pared. Manteniendo sus talones en el piso y su espalda derecha, inclínese hacia adelante lentamente y presione sus manos y frente hacia la pared. Usted debe sentir el estiramiento en el área encima de sus talones (esta área está coloreada en la figura). Mantenga esta posición de estiramiento por 20 segundos y de allí relaje. Repita.
Estiramiento del cuadriceps
Mire hacia una pared, parándose como a 1 pie de la pared. Apóyese poniendo su mano derecha contra la pared. Levante su pie derecho por detrás suyo y agárrelo con su mano izquierda. Suavemente, levante el talón hacia el glúteo, estirando los músculos enfrente de la pierna durante 20 segundos. Repita el estiramiento con la pierna izquierda.
Estiramiento de la ingle
Agáchese hacia el piso y ponga ambas manos en el piso delante suyo. Estire su pierna izquierda hacia atrás. Mantenga su pie derecho completamente en el piso, e inclínese hacia adelante con el pecho hacia su rodilla derecha, luego gradualmente dirija su peso hacia su pierna izquierda manteniéndola lo más derecho posible. Mantenga este estiramiento durante 20 segundos. Repita el ejercicio de estiramiento con su pierna derecha hacia atrás.
Estiramiento de los músculos posteriores del muslo
Échese con la espalda derecha contra el piso y ambas rodillas dobladas. Sus pies deben estar planos contra el piso, separados entre si cerca de 6 pulgadas. Doble la rodilla derecha hacia su pecho y sostenga con ambas manos su muslo derecho por atrás de la rodilla. Lentamente estire la pierna derecha, sintiendo un leve estiramiento en la parte trasera de su pierna. Mantenga este estiramiento durante 20 segundos. Repita el estiramiento con la pierna izquierda.


 Fuente: familydoctor.org.

lunes, 17 de diciembre de 2012

¿Qué significa tener sobre peso?

 
Tu peso ha sido importante desde el momento en que naciste. Es posible que hasta sepas cuánto pesabas al nacer. La mayoría de los recién nacidos pesan menos de 4,5 kilos (10 libras) y a veces solo pesan entre 1,5 y 2 kilos (de 3 a 4 libras).
Pero los bebés aumentan de peso muy rápido y todo el mundo se alegra de que así sea porque eso significa que están creciendo con normalidad y haciéndose cada vez más fuertes.
Conforme te vas haciendo mayor, tu peso sigue siendo importante. Es algo de lo que es probable que tus padres y tu médico estén pendientes. Cuando vayas a hacerte una revisión médica, lo más probable es que tu médico anote tu estatura y tu peso y compare esas medidas con las de la última revisión. El médico querrá comprobar si tu peso es saludable, ya que pesar mucho o muy poco puede ser un problema.
No obstante, hoy en día, es más frecuente tener sobrepeso que pesar menos de la cuenta. En los últimos 30 años, una cantidad creciente de niños y adolescentes han desarrollado problemas de sobrepeso. En la actualidad, uno de cada tres niños y adolescentes de dos a 19 años tiene sobrepeso u obesidad (una palabra que significa tener un gran sobrepeso).
Muchos adultos entienden perfectamente qué significa tener este tipo de problemas porque dos de cada tres adultos son obesos o tienen sobrepeso.
Tanto en los niños como en los adultos, pesar demasiado puede conllevar el desarrollo de enfermedades y de otros problemas de salud. Además, los niños con sobrepeso pueden ser el hazmerreír de sus compañeros y tener problemas para seguir el ritmo de sus amigos cuando juegan a la hora del recreo.

¿Qué significa tener sobrepeso?

Cuando la gente habla de tener sobrepeso o de estar obeso, se refiere a tener una mayor cantidad de grasa corporal que la que sería saludable. Todos tenemos algo de grasa en el cuerpo pero, cuando una persona tiene un exceso de grasa, ese exceso puede afectar a su salud y a su capacidad para caminar, correr y desplazarse, así como a su aspecto físico y a su autoestima.

¿Cómo se evalúa el sobrepeso?

Una persona puede pesar menos de lo deseable, tener un peso saludable, tener sobrepeso o ser obesa. No hay un peso perfecto que deba pesar cada niño, pero sí existen rangos de pesos saludables para los niños, teniendo en cuenta su estatura, su género (el hecho de ser niño o niña) y su edad.
Los médicos utilizan cuatro categorías para describir el peso de una persona:
  1. Peso inferior al normal: una persona pesa menos que el rango de peso saludable para su edad, género y estatura.
  2. Peso saludable: el peso de una persona cae dentro del rango de peso saludable para su edad, género y estatura.
  3. Sobrepeso: una persona pesa más que el rango de peso saludable para su edad, género y estatura.
  4. Obesidad: una persona pesa mucho más que el rango de peso saludable para su edad, género y estatura.

Índice de Masa Corporal (IMC)

Pero tener sobrepeso es mucho más que una cifra en la balanza. El médico es la persona adecuada para determinar si un niño tiene o no sobrepeso, ya que puede fijarse en su rango de peso saludable teniendo en cuenta su estatura. Es natural que un niño alto pese más que uno más bajo sin que tenga sobrepeso.
Tal vez la mejor forma de evaluar el peso de un niño sea utilizando una medida conocida como índice de masa corporal, o IMC.
El IMC utiliza la estatura y el peso de un niño en un cálculo matemático con el que se obtiene una cifra. Esa cifra puede representarse en un gráfico que también considera la edad del niño y su género (si se trata de un niño o de una niña). El IMC es un indicador de la cantidad de grasa corporal que tiene una persona, aunque solo se trata de una estimación.
Puesto que el músculo pesa más que la grasa, es posible que una persona muy musculosa tenga un IMC alto, sin que eso signifique que tiene sobrepeso. Del mismo modo, es posible que alguien tenga un IMC bajo o ideal pero presente demasiada grasa corporal.
Es posible que en tu escuela te entreguen un informe sobre tu IMC; de todos modos, la mejor forma de entender el IMC es hablar con tu médico.

¿Por qué la gente desarrolla sobrepeso u obesidad?

 

La mayoría de las veces, la gente tiene demasiada grasa corporal porque ingiere más calorías (a través de las comidas y las bebidas) que las que quema mediante la actividad física, como jugar a fútbol o ir caminando al colegio. Esas calorías de más se almacenan en el cuerpo en forma de grasa. Cuantas más calorías extra ingiera una persona, más grasa se almacenará en su cuerpo.
Esto es muy fácil que ocurra en la vida moderna. La gente pasa más tiempo que antes frente al televisor y las computadoras y menos tiempo haciendo ejercicio. Vamos a todas partes en medios de transporte, en lugar de andar o de ir en bicicleta. Hay menos escuelas que ofrecen clases de gimnasia diariamente y los niños se entretienen con videojuegos en vez de participar en juegos activos, como los de pelota. Hasta los adultos pasan mucho más tiempo que antes sentados al escritorio y en el coche. La mayoría de la gente no hace suficiente ejercicio ni actividades físicas. Además, la gente lleva vidas más ocupadas y dispone de menos tiempo para preparar comidas saludables. Comemos mucho más en restaurantes y abusamos de las comidas precocinadas y envasadas.
Los problemas relacionados con el peso también se dan por familias, pero no permitas que eso te desanime a la hora de hacer cambios que podrían ayudarte a tener un peso saludable. Tus hábitos, es decir, el tipo y la cantidad de comida que ingieres y la cantidad de ejercicio que haces, pueden cambiar radicalmente las cosas.

¿Cómo puede afectar el exceso de peso a tu salud?

Es difícil sentirse bien cuando el cuerpo lleva demasiado peso. Tener sobrepeso u obesidad puede dificultar la respiración y el sueño. Puede hacer que una persona se sienta cansada y provocarle molestias y dolores. También puede hacer que la persona se avergüence de su cuerpo, o que esté triste o, incluso, enfadada por su peso. Y, cuando alguien se siente mal, es posible que coma más de la cuenta porque comer resulta reconfortante, algo nada recomendable para una persona con sobrepeso.
Obtener ayuda es importante porque el exceso de peso puede acabar enfermando a una persona. Los niños con sobrepeso u obesidad tienen más probabilidades de padecer diabetes tipo 2 y otros problemas de salud. Y, más adelante, están más expuestos a padecer enfermedades cardíacas (del corazón).

¿Cómo evitar el sobrepeso?

 

Una de las mejores formas de mantener un peso saludable es llevar una vida activa. Puedes unirte a un equipo deportivo. O, si no te gustan los deportes de equipo, prueba con la natación, el tenis o las artes marciales, o bien limítate a mantenerte activo en el patio trasero de tu casa. Saltar la soga, bailar y correr harán que tu corazón lata con fuerza.
Aumentar tu nivel de ejercicio físico puede ser tan sencillo como subir por las escaleras en vez de tomar el ascensor o ir caminando a los sitios en vez de pedirles a tus padres que te lleven en coche. Ser activo también significa ver menos televisión y dedicar menos tiempo a los videojuegos.
Comer de forma saludable es otra parte de mantenerse en forma. Proponte llevar una dieta variada e ingerir cinco raciones de fruta y verdura al día. Elige el agua y la leche baja en grasas en vez de los refrescos y otras bebidas azucaradas. En lo que se refiere a los alimentos ricos en calorías y grasas, ingiérelos solo de vez en cuando y, cuando los ingieras, hazlo en cantidades reducidas.

¿Qué deberías hacer?

 
                 

Hablar con uno de tus padres es la primera y mejor medida que deberías adoptar si te preocupa tu peso. Tu madre o tu padre pueden hacer una cita con tu médico, quien es posible que te proponga formas de cambiar tus hábitos de alimentación y de ejercicio.
Por lo general, los niños no necesitan hacer dieta. Pero un niño con mucho sobrepeso es posible que necesite la ayuda de un nutricionista o de un médico especializado en el control de peso. Junto con tu familia, podrás desarrollar un programa seguro y saludable que deberá incluir la ingesta de alimentos nutritivos y el ejercicio físico regular.

Ayudar a otras personas

Si tienes un amigo o pariente con sobrepeso, recuerda ser amable con él. Probablemente él sea consciente de su problema y las bromas o burlas relacionadas con su peso solo harán que se sienta peor. Trata de animarlo invitándole a hacer ejercicio contigo y compartiendo con él todo lo que sabes sobre la alimentación saludable. Actúa de este modo ¡y a los dos les gustará verse reflejados en el espejo!

Fuente: kidshealth

  

sábado, 15 de diciembre de 2012

Consejos para no engordar en estas fiestas

Múltiples lonches, muchos brindis y varios excesos. Aquí algunos tips para disfrutar de las delicias navideñas sin perder la línea

 

El verano está por llegar. Sin embargo, la llegada de las fiestas navideñas supone un peligro para aquellos que desean conservar su figura e impactar en la playa. Lonches navideños por montones, múltiples celebraciones, cantidades industriales de panetón, brindis de sobra y demás engordantes gustos. Sin embargo, pasar este periodo de excesos sin subir de peso es posible. Aquí algunos consejos para disfrutar de estas fiestas, pero sin perder la línea. 

1. PRACTICA LA SELECTIVIDAD

La idea no es que te prives de todo aquello que disfrutas, pero no exageres. En estas fechas la gente suele consumir más del doble de las calorías recomendadas diariamente, según indica la nutricionista Lourdes Sánchez Solís en conversación con elcomercio.perú. Mídete y se selectivo, es decir, no comas por comer, solo consume aquello que realmente te gusta. Por ejemplo, si tu debilidad es el panetón, permítete una pequeña tajada. Ten en cuenta que cada pedazo grande de este (si es que dividimos un panetón en 10 tajadas) aporta unas 300 calorías. Asimismo, el portal de la revista “Health” recomienda que si comes un postre, te permitas solo 3 cucharadas del mismo.


2. MANTÉNTE HIDRATADO

Tomar ingentes cantidades de agua es fundamental, y más aún en esta temporada. Se recomienda beber tres litros diariamente, preferiblemente con algunas gotas de limón. Esto ayudará a agilizar tu metabolismo y mantener tu energía. Asimismo, el agua reducirá tu ansiedad, haciendo que sea menos probable que caigas ante la tentación de sucumbir ante un engordante snack. 


3. SÍ A LAS FRUTAS Y LAS VERDURAS

Sánchez Solís recomienda, por ejemplo, comer papaya y piña picada antes de asistir a una cena o lonche. “Estas frutas son diuréticas y facilitan la asimilación y la digestión, prepararando al estómago para recibir la comida que está por venir”, indica. Asimismo, si te encuentras con una comida estilo buffet, procura llenar tu plato con ensaladas y dejar poco espacio para las carnes y las guarniciones más calóricas. 


4. EVITA SUCUMBIR ANTE LAS SOBRAS

Preparas un lonche abundante en casa o una cena repleta de delicias. Luego, a la mañana siguiente, te diriges al refrigerador y te llenas con aquello que sobro en el desayuno. Detente, mejor dale a tus invitados sendos tapers repletos de comida. 


5. NO OLVIDES QUE ALCOHOL TAMBIÉN ENGORDA

Para mantener la línea durante estas fechas no solo debes controlar lo que comes, sino también lo que bebes. Recuerda que el alcohol aporta muchas calorías. Por ejemplo un vaso de cerveza contiene 100 calorías, una copa de vino (150 mililitros) unas entre 70 (el vino tinto) y 90 (el vino blanco) y UN vaso de whisky nada más y nada menos que 294. Eso no significa que tengas prohibido hacer un brindis. Te recomendamos hacerlo con una copa de champán (69 calorías).


Fuente: eelcomercio.perú

jueves, 13 de diciembre de 2012

Las profesiones que más engordan

Entérate cuáles son los empleos que más predisponen al sobrepeso

El estar demasiado tiempo sentado o de pie puede ser incómodo y también ocasionar graves problemas de salud a largo plazo.

“El problema reside en toda persona que esté mucho tiempo en una misma posición ya sea de pie o sentada. La correcta circulación se ve muy afectada también”,
sostiene el cardiólogo argentino Román Becerra.
El sobrepeso no tiene solamente relación con consumir los alimentos adecuados. “Depende mucho de la manera que vivamos. La calidad de vida que tengamos juega un papel importante en la ganancia o pérdida de kilos”, comenta el profesional.
Cuáles son los trabajos que más perjudican y que suman kilos de más:
· Empleos relacionados con la informática.
· Quienes trabajan para la administración pública
· Telefonistas
· Peluqueros
· Choferes
· Cajeras de supermercados
· Empleados bancarios
· Camareros
· Secretarias
 
Algunas recomendaciones para quienes se ven perjudicados por estar mucho tiempo de pie o sentados:
· Cambiar de posición cada diez minutos.
· El deporte beneficia mucho la calidad de vida de estas personas. “Hay que tener en cuenta que una profesión generalmente es para toda la vida.

Un peluquero no dejará de serlo, tampoco un informático. Hay que buscar salidas de escape que lo ayuden a no estropearse la salud
”, sostiene el profesional.
· Comer con moderación y combinar alimentos ligeros con un gran consumo de agua mineral.
· Otro de los factores que agravan la situación es el tipo de calzado que se lleva. Hay que optar por unos zapatos cómodos aunque estén menos a la moda o sean más costosos ya que los pies son quienes sostienen el peso de todo el cuerpo.
· Aprovechar los días de franco o los fines de semana que se tengan libres para hacer algo totalmente diferente a lo que se está acostumbrado durante la semana. Relajar el cuerpo es una buena manera de cuidarlo y no exponerlo a una saturación excesiva.
· Las caminatas son muy buenas para relajar las articulaciones y evitar las situaciones de sobrepeso.
· Evitar el tabaco, el alcohol y las gaseosas, tres enemigos importantes de quienes quieren combatir el exceso de peso.
El sobrepeso no sólo es cuestión de llevar una dieta adecuada sino de mantener correctas condiciones de salud que tienen que ver con costumbres adquiridas.

“Mientras se trabaja no hay que olvidarse de tomar descansos, estirar las piernas, hacer flexiones o sentarse en los casos en donde se esté mucho tiempo de pie”, aconseja el especialista.
FUENTE: enplenitud