jueves, 13 de septiembre de 2012

Guerra a los kilos de más


Le damos algunas útiles recomendaciones para combatir el aumento de peso.

La mejor y más efectiva forma de perder peso es hacer al menos media hora de ejercicio moderado, pero a buen ritmo. 
¡Qué dura es la batalla contra los kilos de más! ¿La aguja de la báscula no baja pese a sus esfuerzos? Que no cunda el desánimo. Le damos unos trucos para perder peso de una forma ordenada y eficaz, pero recuerde que debe ser su médico quien le indique la dieta a seguir. Estos trucos pueden ayudarle. ¿Se anima a ponerlos en práctica?


  • Seguro que ya lo sabe, pero no hay que dejar de repetirlo: junto a una alimentación sana, equilibrada y sensata, la mejor y más efectiva forma de perder peso es hacer al menos media hora de ejercicio moderado, pero a buen ritmo. Por ejemplo, andar, siempre y cuando se haga rapidito, no a velocidad de paseo. Hacer ejercicio no siempre significa acudir a un gimnasio. Basta con introducir más movimiento en la vida diaria, sea andando a buen paso o incluso bailando.
  • Si como base de la dieta están alimentos con gran contenido en agua, como las frutas y las verduras frescas y los hidratos de carbono de liberación lenta (fibra en los cereales, lentejas, judías y verduras frescas) irá progresivamente perdiendo peso. Si además se evitan los hidratos de carbono de liberación rápida (dulces, miel, productos lácteos), todavía mejor.
  • Los refrescos azucarados, el alcohol, los alimentos preparados y la bollería industrial son auténticas bombas calóricas que conviene evitar si se quiere perder peso.
  • Divida la ingesta diaria en cinco comidas, con un desayuno consistente, un almuerzo medio y una cena muy ligera, con un tentempié suave (una pieza de fruta o un yogur desnatado) a media mañana y a media tarde.
  • Olvídese de los fritos, y opte por hacer los alimentos a la plancha y al vapor. Ahorre aceite en la sartén usando un pincel para extenderlo y así conseguir sólo una capa muy, muy fina.
  • Fuente: hola.com

    domingo, 9 de septiembre de 2012

    Prepara deliciosos batidos de proteína caseros

    Prepara-deliciosos-batidos-de-proteinas-caseros-1.jpg

    Ya sea que recién estás comenzando tu entrenamiento físico para estar en forma o bajar de peso, o la práctica de ejercicios sea una actividad habitual de tu vida, seguramente que un batido de proteína te vendrá muy bien para recuperar fuerzas en medio de una dura rutina.
    De echo, seguramente consumas algún tipo de bebida energizante si practicas deportes habitualmente, pero en lugar de utilizar productos comerciales, te proponemos que realices tus propios batidos de proteína caseros, y así tener el control absoluto de los nutrientes y beneficios que verdaderamente estás aportando a tu cuerpo con este tipo de productos.

    ¿Qué son los batidos de proteína?

    En realidad, poco hay para especificar, pues su nombre lo dice claramente. Se trata de complementos alimenticios en forma líquida de muy fácil digestión y con una serie de componentes especialmente representados por las proteínas, con el fin de brindar una buena dosis de energía durante el entrenamiento y promover la reconstrucción muscular.
    Para que un batido de proteínas sea realmente efectivo y saludable, en primer lugar debe estar compuesto por frutas y productos naturales, así como con nada, o muy poca, presencia de grasas y azúcar.
    Pero para que ya mismo puedas preparar estos deliciosos y energizantes batidos, aquí te dejamos unas cuantas ideas para que pongas en práctica y elijas la que más te gusta.

    Recetas de batidos de proteínas caseros

    Prepara-deliciosos-batidos-de-proteinas-caseros-2.jpg

    Batido de ciruela

    Ingredientes

    • 2 cucharadas de proteína en polvo
    • 1 ciruela
    • Jugo de 1 limón
    • ½ litro de agua
    • 1/2 taza de hielo picado

    Batido de yogur y nueces

    Ingredientes

    • 2 cucharadas de proteína en polvo
    • 1 taza de yogur sin grasa
    • 6 nueces trituradas

    Batido de almendras, pasas de uva y avena

    Ingredientes

    • 2 cucharadas de proteína en polvo
    • 350 ml de leche descremada
    • 1/2 taza de harina de avena
    • 1/2 taza de pasas de uva
    • 12 almendras ralladas

    Prepara-deliciosos-batidos-de-proteinas-caseros-3.jpg

    Batido de fresas, arándanos y yogur

    Ingredientes

    • 2 medidas de yogur de frutas
    • 2 cucharaditas de proteína en polvo
    • 4 fresas
    • 15 arándanos
    • 450 ml. de leche sin grasa
    • 1/2 taza de hielo picado

    Batido de proteínas del plátano

    Ingredientes

    • 30 g de proteína en polvo
    • ¼ litro de leche de soya
    • 1 cucharada de almendras ralladas
    • Unas gotas de esencia de vainilla
    • 4 cubos de hielo
    • 1 cucharada de yogur bajo en grasa natural
    Para preparar cualquiera de estos tipos de batidos de proteína solo debes procesarlos conjuntamente en una licuadora o procesadora, y añadirle un poco de miel o edulcorantes naturales para energizar tu cuerpo durante el ejercicio.
    Ahora solo queda disfrutarlo cuando esté frío para que nuestro cuerpo se sienta completamente revitalizado, y de forma completamente natural.

    Fuente:OtraMedicina

    sábado, 8 de septiembre de 2012

    ¿Qué comería mi superhéroe, manzana o papas fritas?


    Niño en traje de Batman

    Según el estudio, aumentó tasa de niños optando por comida más saludable.
    Cualquiera que tenga hijos o que haya visto a padres lidiando con hijos conoce todas las maromas que se hacen para que los menores se coman sus verduras, sus frutas y tomen su leche en lugar de tanto alimento frito y azucarado y bebidas gaseosas, sobre todo si están en un restaurante de comida rápida.
    Frente al creciente problema mundial de la obesidad en la niñez, la industria de comida rápida y muchos otros restaurantes ofrecen opciones como delgadas rebanadas de manzana en lugar de papas fritas, pero cuesta mucho convencer a una criatura que seleccione la primera.
    Pues bien, investigadores de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, obtuvieron resultados positivos cuando pusieron a una muestra de niños a considerar qué comerían sus superhéroes o personajes favoritos antes de servirle sus almuerzos.
    La teoría es que con solo poner a los menores a pensar en la dieta de personajes admirables eso activaría asociaciones positivas hacia decisiones saludables en el comer y que, cuando se les presentara la opción de rebanadas de manzana o papas fritas, escogerían la primera.
    Los resultados del estudio confirmaron la teoría y podría influir en cómo la industria de los alimentos promociona sus productos a los niños.

    Neofobia alimenticia

    Niños en restaurante de comida rápida

    No es tan fácil lograr que un menor escoja la comida más sana.
    El experimento lo lideró el profesor Brian Wansink, director del Laboratorio de Alimentos y Marcas de la Universidad de Cornell, con 22 niños entre los 6 y 10 años durante varios días consecutivos en un campamento de veraneo.
    Antes de ciertos almuerzos se les presentaban 12 fotos de personajes reales o ficticios y se les hacía una simple pregunta: "¿Qué pediría esta persona, manzanas o papas fritas?"
    Después de ese ejercicio, a la hora de hacer su propia selección, 45% de los niños pidieron acompañar sus almuerzos con manzanas, comparado a solo 9% que escogieron la fruta cuando no se les mostraron las fotos.
    "Con que coman una vez a la semana comida rápida, si cambian de papas fritas a manzanas, estaríamos ahorrándole a los niños un aumento de un kilo y medio al año"
    Doctor Brian Wansink, Universidad de Cornell
    Las manzanas representan una ingestión de 37 calorías, mientras que las papas fritas aportan 227 calorías. "Con que coman una vez a la semana comida rápida, si cambian de papas fritas a manzanas, estaríamos ahorrándole a los niños un aumento de un kilo y medio al año", argumentó Brian Wansink.
    No obstante, el doctor Wansink señala que no es tan fácil hacer que un niño escoja la comida más saludable. "Si un padre le dice al hijo 'cómete las manzanas', va a hacer todo lo contrario".
    El investigador señala que tanto niños como adultos tienen la tendencia a comer, por defecto, lo que hayan comido antes.
    "Es lo que se llama neofobia alimenticia: no comen comida que no les es familiar", explicó a BBC Mundo.
    El fenómeno se manifiesta con todo tipo de comida, tanto saludable como no. "El niño que tome avena todas las mañanas, querrá siempre eso al desayuno. El que coma brócoli en la noche, es lo que querrá de cena. Si come fritas, pues, pide fritas", comentó.
    "Buscamos interrumpir lo que automáticamente quisieran comer y que consideren otras opciones diferentes de una manera en que no hayan pensado antes".

    Comida divertida

    Figura de Popeye

    En los años 30, el personaje de Popeye fomentó el consumo de la espinaca entre menores.
    Esa sugestión la hacen no preguntando al menor lo que sería su selección habitual, sino que consideren lo que un personaje ejemplar comería. Al hacerlo, el menor empieza a considerar qué sería el alimento más apropiado y escogen siguiendo esa línea de pensamiento.
    "Hasta los niños más pequeños tienen una noción de que lo que es bueno para la salud no es necesariamente lo que les apetece".
    El secreto, dice el doctor Wansink, está en dejar que los niños asocien la comida con lo positivo, hacerla divertida. Señala que en los años 30, cuando la caricatura Popeye era muy popular, se hizo una encuesta donde los niños dijeron que el helado era su comida favorita pero su segunda preferencia era la espinaca. Popeye vencía a los villanos de la caricatura cuando consumía una lata de espinacas.
    Esa manera de pensar no se limita a los menores. El académico dice que su laboratorio sigue la misma estrategia cuando trabajan con adultos que están a dieta.
    "Cuando les presentamos la opción de pan o ensalada, les pedimos que piensen en alguien que ellos admiran y que se imaginen lo que comerían", expresó. "Eso les sirve en el momento de tomar mejores decisiones en su alimentación".

    Acuerdos promocionales

    Con el trajín de la vida moderna es difícil seguir una dieta balanceada para uno mismo y para sus hijos al tiempo que se intenta mantenerlos alejados de las opciones menos saludables.
    En hogares donde los padres trabajan, la preparación de la comida se vuelve una carga más y algunas veces deciden no complicar el menú con la preparación adicional de verduras y ensaladas. O, lo que es más fácil, salen a un restaurante de comidas rápidas.
    "A esa industria (de comida rápida) no le importa lo que coman los niños, lo que les importa es que coman en sus restaurantes y no en los de la competencia"
    Doctor Brian Wansink, Universidad de Cornell
    Como muchas marcas de comida rápida firman acuerdos con la industria del cine y la televisión, para que sus productos aparezcan en pantalla mientras fotos, afiches y figurillas de los personajes de las películas se distribuyen en los restaurantes, el doctor Wansink le planteó a la empresa McDonalds que esa asociación la hicieran en torno a la promoción de comida saludable.
    "Cuando tengan uno de esos acuerdos promocionales podrían mostrar al héroe de la película con una manzana en la mano o un vaso de leche", propuso.
    Sorprendentemente, la reacción de la compañía fue positiva y estudiarían la propuesta.
    "A esa industria no le importa lo que coman los niños, lo que les importa es que coman en sus restaurantes y no en los de la competencia", afirmó Brian Wansink.

    Fuente: BBC

    viernes, 7 de septiembre de 2012

    Cómo el ambiente de un restaurante nos hace comer más

    Comida rápida

    La luz brillante, el ruido y la prisa de los establecimientos de comida rápida nos hacen consumir más.
    La luz brillante y el ruido de un establecimiento de comida rápida influyen en la cantidad de alimento que consumimos. En un restaurante más refinado y tranquilo comemos menos, revela una investigación en Estados Unidos.
    Los científicos de la Universidad de Cornell, Nueva York, y el Instituto de Tecnología de Georgia, querían investigar cuál es el impacto del ambiente de los lugares donde comemos en el número de calorías que consumimos.
    Para llevar a cabo la investigación sometieron a varios participantes a dos experiencias distintas de comida.
    El profesor Brian Wansink y su equipo convirtieron la mitad de un conocido restaurante de comida rápida en Illinois en un establecimiento de "alimentación refinada".
    Analizaron cuántas calorías consumían los participantes en cada uno de los ambientes: el de comida rápida, con decoración amarilla y rojo, luces brillantes, música de rock a volumen alto y prisa y el ambiente más refinado y tranquilo, con luces a media luz y música instrumental de jazz a volumen bajo.
    En ambos ambientes ofrecieron a los participantes el mismo menú del restaurante de comida rápida.

    Más rápido, más comida

    El estudio, publicado en Psychological Reports, encontró que en el ambiente relajado y más sofisticado los individuos consumieron, en promedio, 175 calorías menos.
    Según los investigadores, "un ambiente de restaurante más estimulado y energético provoca que la gente coma en exceso porque se le alienta a comer más rápido".
    "Pero si la atmósfera del restaurante provoca que la gente se sienta más relajada y pase más tiempo disfrutando su comida esto conduce a que coma menos".
    Tal como expresan los autores, el hallazgo pone en entredicho la noción de que en un restaurante refinado consumimos más porque la atmósfera relajada nos permite quedarnos más tiempo que en un establecimiento de comida rápida.
    "Estos resultados indican que suavizar las luces y la música de los establecimientos conduce a que la gente coma menos, goce más su comida y gaste exactamente el mismo dinero"
    El doctor Wansink explica que la luz y el ruido parecen influir en el consumo de alimentos porque tienen un impacto en el tiempo que pasa un individuo comiendo.
    "Con música de rock pesado tenemos la urgencia de comer rápidamente", afirman los autores.
    Además, se ha demostrado en los estudios de psicología de la alimentación que las luces brillantes y los colores rojo y amarillo también pueden crear una atmósfera agitada y frenética que hace que un individuo coma más y más rápidamente.
    Los expertos creen que los productos que se ofrecen en los establecimientos de comida rápida están contribuyendo a la epidemia de obesidad por sus grandes porciones y la cantidad de calorías que contienen.

    En calma

    Lo que no se sabía hasta ahora es qué ocurre cuando esta misma comida se consume en un ambiente más calmado y tranquilo.
    Para el estudio los participantes, que eran los clientes habituales del establecimiento de comida rápida, eligieron en qué parte del restaurante querían sentarse: el área "refinada" o el área normal.

    Comida

    La gente que gasta más, no necesariamente come más.

    Los investigadores llevaron un registro del tiempo que pasaban comiendo y la cantidad de comida que consumían.
    Asimismo, pidieron a los participantes antes de irse que calificaran la calidad de los alimentos que habían comido.
    Algo que sorprendió a los investigadores fue que aún cuando los sujetos del área refinada ordenaron, en promedio, más alimentos (muchos pidieron, por ejemplo, un postre), en general consumieron menos calorías.
    Además, a pesar de comer menos, los clientes del área refinada calificaron su experiencia y su comida de "más agradable".
    Estos resultados, dicen los investigadores, ofrecen información valiosa para los restaurantes y la población general: si quieren consumir menos calorías y gozar más sus alimentos hay que comer más lentamente y reconocer cuando se está satisfecho.
    Y el mensaje para los restaurantes, dicen los autores, es que "a diferencia de lo que se cree (de que la gente que gasta más come más) estos resultados indican que suavizar las luces y la música de los establecimientos conduce a que la gente coma menos, goce más su comida y gaste exactamente el mismo dinero".

    Fuente: BBC

    miércoles, 5 de septiembre de 2012

    Aseguran que no es grave ser obeso mientras se esté sano



    Ejercicio

    Lo más importante es mantener niveles metabólicos sanos.
    La gente con sobrepeso u obesidad puede no tener problemas cardiovasculares o riesgo de cáncer si está sana y en buena condición física y sana, revela un nuevo estudio.
    La clave, dice el estudio publicado en European Heart Journal (Revista Europea del Corazón), es ser "metabólicamente sano".
    Es decir, no tener hipertensión ni altos niveles de colesterol o glucosa en la sangre y ejercitarse regularmente, señalan los investigadores de la Universidad de Carolina del Sur.
    Los científicos analizaron datos de más de 43.000 personas en Estados Unidos, de las cuales 18.500 (más de 33%) eran obesas.
    Encontraron que tener sobrepeso, por sí sólo, no presenta un riesgo grave para la salud.
    La mayoría de los hombres y mujeres que participaron en el estudio provenían de un nivel socioeconómico similar, lo que significa que estos resultados no se aplican a todos. En su mayoría eran blancos, bien educados y trabajaban en posiciones ejecutivas o profesionales.

    Salud metabólica

    Para el estudio se analizó la salud metabólica de los participantes obesos, que fueron sometidos a un examen físico y a pruebas de laboratorio.
    Entre éstos, quienes mostraron niveles metabólicos sanos no presentaban trastornos como diabetes, alto colesterol o hipertensión y en general tenían mejor condición física y se ejercitaban más que el resto de los obesos.
    Su riesgo de desarrollar o morir por alguna enfermedad cardiovascular o cáncer fue similar al de los participantes con peso ideal.
    Y fue 50% menor que el de los obesos con niveles metabólicos menos sanos.
    "Esta investigación pone de manifiesto una vez más la importancia del papel de la condición física como marcador de salud"
    Dr. Francisco Ortega

    El doctor Francisco Ortega, quien dirigió la investigación, señala que el hallazgo muestra que el ejercicio regular puede mantener a la gente sana, incluso cuando se tienen unos kilos de peso adicional.
    "Esta investigación pone de manifiesto una vez más la importancia del papel de la condición física como marcador de salud", dice el investigador.
    Tal como expresa Amy Thompson, de la Fundación Británica del Corazón, "en la mayoría de los casos, la obesidad es indudablemente un factor de riesgo de enfermedad coronaria".
    "Sin embargo, estos estudios nos recuerdan que no es siempre el peso corporal lo que es más importante, sino dónde llevamos la grasa adicional y cómo ésta afecta tu salud y condición física".
    "Es particularmente importante estar consciente de tu peso si el exceso de grasa está en la cintura. Las células grasas en este lugar son muy activas y producen sustancias tóxicas que causan daños que pueden llevar a enfermedad del corazón".
    Agrega que "mantener una dieta sana y realizar mucha actividad física puede ayudar tanto a adelgazar como a reducir tu riesgo de problemas cardiovasculares".
    "Pero no hay que enredarse con los números de la balanza. Calcular tu índice de masa corporal y medir tu cintura son excelentes formas de mantenerse bien".
    "Si te preocupa tu peso corporal y quieres hacer cambios en tu estilo de vida, consulta a tu médico para que te asesore", agrega la experta.

    Fuente: BBC Mundo

    lunes, 3 de septiembre de 2012

    El restaurante donde personas de más de 160 kilogramos comen gratis

    Al comer, el tamaño sí importa

    El local tiene el nombre de Ataque al Corazón. El principal requisito es superar ese peso.

    El requisito principal para conseguir una comida gratis en el restaurante Heart Attack Grill (Ataque al Corazón), es pesar más de 160 kilos, a esto debe sumarse un excesivo gusto por las comidas llenas de grasa, como papas fritas y hamburguesas y por supuesto la posibilidad de conseguir un pasaje a Chandler en Arizona, Estados Unidos.

    En este simpático restaurante, las camareras se visten con diminutos trajes de enfermeras, y a los comensales se les pone un batín, como si fuesen a entrar al quirófano.


    Una vez demostrado el peso y vestido de forma adecuada (con el batín), se puede empezar a disfrutar de las hamburguesas, papas, helados, refrescos de cola a base de azúcar y otros acompañamientos igual de insanos como cigarrillos sin filtro, litros y litros de cerveza y licores de todo tipo.


    Según la web Entrepreneur, el plato estrella de la carta es nada menos que la "hamburguesa cuádruple by-pass", o sea, cuatro pisos de carne grasienta con queso y papas fritas en manteca de cerdo.


    El local fue fundado en 2005 con la intención declarada de servir "pornografía nutricional". Pese a su polémica estrategia publicitaria el local cuenta con gran cantidad de clientes. Lo único que está prohibido es compartir la comida gratis.


    Fuente: El tiempo

    domingo, 2 de septiembre de 2012

    Rutina de ejercicios físicos para gordos


     

    Estar gordos, con mucho sobrepeso o aún obesos, no es un impedimento para realizar ejercicio, con la debida supervisión. A partir de las indicaciones médicas, tu profesor de educación física podrá elaborar una tabla de ejercicio especial para ti. Si sigues una rutina de ejercicios físicos simples y apropiados a tu condición física, podrás adelgazar más rápidamente y mejorar tu salud.
    Si bien la dieta es fundamental para bajar de peso, una tabla de ejercicio ayudará a quemar calorías para poder bajar esos molestos kilos en forma más rápida y eficiente.
    Es importante realizar ejercicios cíclicos, es decir repetitivos, en forma continua y prolongada con una baja intensidad para que de este modo, puedas ejercitarte mucho tiempo y quemar mucha más grasa.
    Las actividades que más se ajustan para lograr tu objetivo son las aeróbicas como caminar, trotar, remar, nadar, pedalear, correr, subir escaleras.
    También los ejercicios con sobrecarga (con pesas), ayudan a quemar calorías, especialmente aquellos que utilizan grandes grupos musculares.
    Para comenzar:

    Caminar con paso rápido, esto es, como una marcha atlética donde se utilizan los brazos para dar impulso. Se sugiere caminar en rutinas para obesos, para minimizar el impacto del peso del cuerpo sobre las articulaciones, si tienes dolor en extremidades, es conveniente montar en bicicleta, nadar o remar.
    Subir escaleras:
    Si tienes posibilidad de hacerlo en tu casa, sube y baja escaleras en forma continua durante 10 minutos al menos. Si no tienes escaleras, utiliza el escalador de tu gimnasio o el caminador elíptico, como la intensidad será menor, el tiempo mínimo de ejercitación puede ser de 15 minutos agregando un minuto por semana.
    Otras actividades aeróbicas: Ejercicios como remar o pedalear, si no existe la posibilidad de realizarlos al aire libre, tenemos la opción de ejercitarlos en el gimnasio. Si te aburres, divide la rutina en 10 minutos de remo y 10 de pedaleo, aumentando 1 minuto por semana.
    Otros ejercicios no aeróbicos, Pero igualmente efectivos a la hora de quemar calorías para derrotar la obesidad.
     Pesas haciendo ejercicios de grandes grupos musculares
    Prensa en máquina:
    En esta actividad se ponen en juego tanto la musculatura de las piernas, cuádriceps, isquiotibiales y de la cadera, como los glúteos. Debes empujar una plataforma colocada frente a ti, los pies colócalos paralelos separados el ancho de hombros.
    Polea al pecho:
    Sentado frente a la polea, tomas la barra aproximadamente el ancho de tus hombros y la bajas hasta el pecho, y luego repites. De tres a cinco series, con un peso que te permita realizar entre 12 y 25 repeticiones es suficiente.
    Recuerda pedirle al profesor encargado del gimnasio que te indique como colocarte correctamente en la máquina, ya que hay diferentes versiones y posiciones.
    Si logras combinar ejercicios aeróbicos con los de musculación, podrás combatir más eficazmente esos kilos que quieres bajar.