sábado, 19 de mayo de 2012

Coliflor, el vegetal que ayuda a perder peso



Ligera, diurética y laxante, la coliflor es una verdura que no puede faltar en la dieta  de las personas que  hayan  ganado algún  que  otro kilo.  En los meses fríos,  se encuentra en todo su esplendor, así que no dejes pasar la oportunidad de saborearla.

Cada 100 gramos de coliflor proporciona 23 míseras calorías. Es la guarnición ideal en el menú de quienes hayan declarado la guerra a la báscula. Para que esta carnosa verdura llene más –cuanto menos agua pierda en la cocción, mayor nivel de saciedad tendrá-, procura comerla ―al dente, cocinada al vapor‖.

Cruda en ensalada, cortada en finas láminas y aderezadas con comino es como menos flatulenta resulta y como mejor se aprovecha su alto contenido en vitamina C, un nutriente que fortalece las defensas y mejora el estado de la piel. La coliflor contiene casi tanta vitamina C como la naranja.

Gracias a su elevado aporte en fibra y en sustancias azufradas de carácter anticancerígeno, la coliflor previene el cáncer de colon y de pulmón. En este sentido, es buena idea cocinarla con zanahoria. Gracias a su gran riqueza en potasio y en vitamina B6, la coliflor mitiga los síntomas del síndrome premenstrual, como la hinchazón y los cambios de humor.

En crema, rebozada y gratinada al horno, la coliflor suele contar con el visto bueno de los más pequeños de la casa. Razones para incluirla en la dieta infantil no faltan, ya que es un vegetal rico en calcio, hierro y fósforo. Este último mineral ―nutre‖  el cerebro, ayudando a mejorar la memoria. Para evitar el olor que despide la coliflor, cocínala con una miga de pan empapada en vinagre.

La coliflor ejerce un importante papel protector frente al cáncer –de pulmón, colon, estómago etc.- debido a su aporte en compuestos azufrados y en flucosinolatos. Su consumo regular ayuda, además, a frenar el crecimiento de los tumores. Para sacar al máximo provecho a este doble beneficio, cocínala al valor o salteada.

La coliflor verde, más rica en clorofila y en vitamina C, supera la acción desintoxicante y antianémica de la blanca, que se cultiva al resguardo de la luz. Las variantes moradas son, por su parte, una fabulosa fuente de antocianinas, un pigmento que protege el corazón.

Es junto con el brócoli y las coles de Bruselas, la verdura más rica en vitamina C y en zinc, dos nutrientes que aceleran la cicatrización de las heridas, algo muy útil tras una intervención quirúrgica, e impulsan nuestro equipo de defensas.

Gracias a su contenido en fibra, la coliflor reduce la absorción intestinal de las grasas – colesterol, incluido-. Con este propósito en mente, conviene comerla con unos ajos cortados en láminas y dorados en la sartén o en menestra de verduras.

No ofrecerán mayor resistencia si la cocinas con bechamel y la gratinas al horno. Para preparar un plato único al horno completo, puedes añadir a la receta carne picada o jamón troceado, por ejemplo.

Cruda es como esta verdura resulta menos flatulenta. Añadida a la ensalada, cortada en trozos pequeños y aderezados con comino, está muy rica.

Fuente: Salud y Bienestar 

viernes, 18 de mayo de 2012

El tabaquismo no previene la obesidad, la aumenta al dejar de fumar



El tabaco es un conocido factor de riesgo cardiovascular, así como una adicción muy perjudicial para la salud. Hace tiempo que se conocen los daños asociados al tabaquismo, a los cuales debemos sumar uno más: aumenta la posibilidad de sufrir sobrepeso. En contra de la creencia popular, el tabaquismo no es una forma de prevenir la obesidad, de hecho, la aumenta, sobre todo en ex fumadores y en fumadores que continúan exponiéndose.

Esta es una de las principales conclusiones que se extraen de un trabajo llevado a cabo en el Departamento de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra, en el cual se evaluó prospectivamente a más de 7.500 participantes en el estudio SUN (financiado por el instituto de Salud Carlos III) durante algo más de cuatro años. Dicho trabajo, publicado en el último número de Revista Española de Cardiología (REC), perseguía el objetivo de evaluar la asociación de dos factores de riesgo cardiovascular muy importantes, por un lado, el hábito tabáquico y por el otro, la ganancia de peso, factor que está aumentado considerablemente en los últimos años.

Los resultados del estudio mostraron que, los participantes que dejaron de fumar durante el seguimiento, presentaron una mayor ganancia relativa al peso: más de 1 kilo y medio en los hombres, y alrededor de 1 kilo en las mujeres. En el caso de los fumadores en activo, este colectivo también presentó mayor incremento de peso que los nunca fumadores: alrededor de medio kilo en varones y 0, 36 Kg. en mujeres.

"El hecho de que los participantes fumadores que continúan fumando también ganaran peso es el dato que más nos ha sorprendido y por ello, debemos destacarlo", afirma el doctor Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra y director de esta investigación. "Este hecho viene a corroborar lo nocivo que resulta el tabaco para el ser humano -continúa-. En este sentido, aunque los fumadores que abandonan este hábito aumentan de peso, este hecho les compensa frente al daño que supone fumar".

¿Por qué el hecho de fumar provoca que se aumente de peso? Según el doctor Martínez-González, "las razones que barajamos son meramente especulativas y no se conocen con detalle, pero en la mayoría de los casos suele haber un denominador común: son personas que tienen menos fuerza de voluntad a la hora de cuidar de su salud. Todos los participantes del estudio saben que el tabaco es perjudicial (la mayoría son profesionales sanitarios), pero aún así confiesan no ser capaces de dejarlo. En este sentido, es verosímil asumir que tampoco le den importancia a haber ganado peso".

INSISTIR EN LA PREVENCIÓN

"Al prevenir el tabaquismo nos estamos alejando de dos factores de riesgo cardiovasculares claves: el tabaco y la obesidad", comenta el doctor Martínez-González. Aunque, actualmente, esta asociación se está teniendo en cuenta en los programas de prevención, los especialistas reclaman la implementación de más políticas de prevención a nivel de políticas generales de salud.

"El conocimiento e intervención, tanto de los cardiólogos como de los médicos de familia, respecto a la prevención de estos factores de riesgo aumenta más que significativamente. Pero a nivel de políticas generales nos encontramos con algunos vacíos, por ejemplo, ¿por qué no aumenta más el precio del tabaco en España? o ¿por qué no se alteran las políticas de impuestos de los alimentos que más conducen a la obesidad?", plantea el especialista.

En conclusión, tal y como apunta el artículo publicado por la revista de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), contrariamente a lo que se cree, el tabaquismo no es una forma de prevenir la obesidad y de hecho, la aumenta, sobre todo en ex fumadores y en fumadores que continúan exponiéndose.

Fuente: Globopedia

jueves, 17 de mayo de 2012

Diabesidad: Gordura y diabetes van de la mano


La obesidad es una condición caracterizada por un acumulo excesivo de grasa corporal como consecuencia de un ingreso calórico superior al gasto energético necesario.
Cuantificar la grasa corporal con precisión es difícil por lo tanto se utiliza el IMC (índice de masa corporal) que refleja indirectamente el grado de adiposidad del individuo.
El IMC (peso /talla2) es el parámetro actualmente más utilizado para catalogar a los pacientes de obesos o no. Existen diferentes estudios que asocian valores de IMC superiores a 27 - 28 kg/m2 con un riesgo relativo de mortalidad superior al de la población general.

La obesidad puede considerarse como un síndrome (conjunto) de etiología multifactorial, en la que se han implicado múltiples factores ambientales y genéticos.

Existe una relación entre obesidad y el riesgo de desarrollar diabetes mellitus, hipertensión arterial , trastornos del colesterol y triglicéridos así como también mayores riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares.

No todos los tipos de obesidad son igual de determinantes en cuanto al riesgo de padecer una u otra enfermedad. Existen dos tipos de obesidad: intra- abdominal o "tipo manzana" o androide y la glúteo-femoral o "tipo pera o ginecoide".

La obesidad intra- abdominal  bloquea la acción de la insulina, hormona encargada de hacer asimilar la glucosa o azúcares que viaja en la sangre por los tejidos para ser utilizada como fuente de energía. Este bloqueo o resistencia a la insulina hace que el páncreas, órgano encargado de liberar la insulina, la segregue en mayor cantidad para así poder nivelar la cantidad de glucosa en la sangre.

Como consecuencia los pacientes con obesidad intra -abdominal tienen hiperinsulinismo o exceso de insulina en la sangre. Al páncreas trabajar en exceso a largo plazo pierde su capacidad de producir insulina, lo cual explica la relación entre obesidad y diabetes mellitus.


La diabetes mellitus es una enfermedad que se caracteriza por la presencia de azúcar en la orina con aumento de los valores de azúcar o glucosa en la sangre producto de una acción inadecuada de la insulina.

La diabetes no controlada a lo largo del tiempo produce complicaciones: daño en los ojos causando pérdida de la visión, daño en los riñones causando insuficiencia renal y daño en los nervios entre otras.

Fuente: Tips nutricionales.

sábado, 12 de mayo de 2012

Celebridades y figuras públicas se unen contra la obesidad


Steven Gerrard y Jamie Oliver

El chef Jamie Oliver y el futbolista del Club Liverpool Steve Gerrard están entre los firmantes de la carta.
Figuras de la vida pública y de la salud el Reino Unido se unieron en una cruzada contra la obesidad, un problema que en las últimas décadas se ha más que duplicado en todo el planeta según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Celebridades como el chef Jamie Oliver y el futbolista del Club Liverpool Steve Gerrard firmaron una carta dirigida al gobierno británico en la que piden que se impartan clases de cocina en las escuelas.

Otros signatarios son Clare Gerada, presidenta del Colegio Real de Médicos Generales; Christine Blower, secretaria general de la Unión Nacional de Educadores, y Terence Stephenson, presidente del Colegio Real de Pediatría y Salud Infantil.
"Como representantes de organizaciones humanitarias y profesionales líderes en el campo de la medicina, la alimentación, el deporte, la educación y la cocina, creemos firmemente que la repercusión de la obesidad sobre la salud es un problema muy serio", expresa la carta.
La misiva sostiene que los niños de 4 a 14 años se beneficiarían de clases de cocina y dietética obligatorias para aprender a alimentarse de manera saludable.

Olimpíadas

Obesidad, problema global

  • Desde 1980, la obesidad se ha más que duplicado en todo el mundo.
  • En 2008, 1500 millones de adultos (de 20 y más años) tenían sobrepeso.
  • Dentro de este grupo, más de 200 millones de hombres y cerca de 300 millones de mujeres eran obesos.
  • El 65% de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas que la insuficiencia de peso.
  • En 2010, alrededor de 43 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso.
  • La obesidad puede prevenirse.

"Tenemos que actuar ahora, pero no vamos a ganar esta lucha solos. Los padres, las escuelas, los profesionales de la salud y el gobierno debe adoptar un enfoque unido para luchar contra esta crisis de la obesidad", dijo Terence Stephenson.
Por su parte, David Haslam, presidente del Foro Nacional contra la Obesidad, y otro de los firmantes de la carta, aseveró: "Los Juegos Olímpicos de 2012 ofrecen una oportunidad única para mejorar la salud de la nación y reducir la carga de la obesidad".
En sus palabras, "animar a nuestros atletas de élite mientras estamos sentados frente al televisor comiendo papas fritas y chocolate y consumiendo bebidas azucaradas, es completamente contraproducente".
Como indica el periodista de la BBC Andy Moore, el Ministerio británico de Educación expresó que el currículum escolar está en revisión y próximamente se anunciaran posibles cambios.
"Sabemos que una actitud saludable hacia la comida, desarrollada a edades tempranas, es fundamental para la salud, el bienestar y el buen nivel educacional de los jóvenes", declaró el ministerio.
Se estima que el Reino Unido tiene la mayor tasa de obesidad en Europa, con uno de cada tres niños aquejados de sobrepeso cuando alcanzan la edad de nueve años.
Según la OMS, en 2010, alrededor de 43 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso en todo el mundo.

Fuente: BBC SALUD

miércoles, 9 de mayo de 2012

Por obesidad, vivirán menos que sus padres

En el Distrito Federal cuatro de cada 10 niños de entre 5 y 11 años de edad padecen algún tipo de obesidad, de acuerdo con cifras del gobierno capitalino. La Secretaría de Salud refiere que en los últimos cinco años se incremen el número de infantes obesos y, de continuar la tendencia, en una década los que ahora son niños, tendrían más riesgo de fallecer que sus padres
 
TESTIMONIO. Paola, de 17 años, padece sobrepeso, luego de varios años con obesidad: “No me gustaba, no me tomaba fotos y me empecé a aislar”, reconoce. (Foto: LEO MORALES / EL UNIVERSAL

En la ciudad, cuatro de cada 10 niños en edad escolar, de entre 5 y 11 años, padecen algún tipo de obesidad y, “de continuar con esta tendencia, en una década los que ahora son niños, tendrían más riesgo de fallecer que sus padres por algún problema derivado de la obesidad”, alertó Mónica Hurtado González, subdirectora de promoción de la Salud de la Secretaría de Salud del DF.
En la población adulta la expectativa no es distinta, ya que ocho de cada 10 mujeres padecen sobrepeso u obesidad y, en los hombres el problema afecta a siete de cada 10.
“Las cifras son muy altas para la población que tenemos en el DF, es decir, cerca de cinco millones de personas en la ciudad tenemos sobrepeso u obesidad”, dijo la especialista.
La enfermedad se desarrolla principalmente en adultos de 20 a 50 años, etapa plena productiva y en la que se genera el mayor número de padecimientos como diabetes e hipertensión, entre otros.
Sin embargo, cada vez es más común encontrar casos de niños con enfermedades derivadas del sobrepeso y la obesidad.
Enrique González Blanco, coordinador de servicios hospitalarios de la Secretaría de Salud, dijo que en los últimos cinco años se ha incrementado el número de niños con obesidad que son atendidos en hospitales pediátricos.
“Hoy no es extraño que lleguen niños de 10 años de edad con diabetes mellitus, fracturas de huesos, trastornos de colesterol, de aprendizaje y problemas de columna, a causa de la obesidad”.
Al año son atendidos más de 300 mil niños por varias causas y al mes llegan entre cinco y seis con diabetes mellitus tipo II.
De los casos de obesidad que se atienden, 99.5% se derivan de una inadecuada alimentación y sólo .5% por causas de alteraciones metabólicas, explicó el especialista.
Además, dijo, es más común encontrar casos de niños con insuficiencia cardiaca, acné, cantosis nigricans (ennegrecimiento de zonas del cuerpo), engrosamiento de la piel, sudoración excesiva, entre otros.
Mayra Lucía Segovia, psicoterapeuta, dijo que la obesidad genera diversos trastornos, por lo que se debe atender de forma integral: a nivel familiar, médico y psicológico.
“La sociedad tiende a estigmatizar al obeso, lo que provoca un daño a nivel emocional, ya que el niño se siente feo, se aísla, tiende a la depresión y se aleja de sus compañeros. Estamos creando una sociedad obesofóbica que fomenta que la gente no quiera ser obesa no por salud sino por estética”.
Explicó que una buena alimentación y la convivencia familiar son los principales elementos para desarrollar hábitos alimenticios adecuados.
Los aspectos que pueden alertar a los padres para prevenir algún problema son: conocer el índice de masa corporal del niño, acudir con un médico especialista, monitorear el aumento de peso, reportar las fatigas, aislamiento, agresividad y depresión.
Ante el incremento de enfermedades derivadas de la obesidad, la Secretaría de Salud local está realizando el censo de peso y talla en primarias públicas, a fin de tener una “radiografía” del tema.
Hasta ahora han sido censadas cerca de mil 400 primarias de dos mil que hay en el DF y han sido pesados alrededor de 400 mil alumnos, que representa 50% de la meta. 

Fuente: El Universal.mx

lunes, 7 de mayo de 2012

La obesidad es la principal causa de muerte previsible, según un estudio de la aseguradora Swiss Re

La mala alimentación y la falta de ejercicio son los factores causantes de su arraigo en los países más desarrollados

Superando al tabaquismo, la obesidad se coloca a la cabeza de la lista de enfermedades que provocan una muerte previsible, según un estudio realizado por la aseguradora Swiss Re. Este mismo estudio aventura que los obesos mayores de 40 años tienen la posibilidad de morir entre seis y ocho años antes de lo que se esperaría en condiciones normales. 

Una mala alimentación, provocada sobre todo por la ingesta de comida con mucha grasa, y una creciente falta de ejercicio hacen que esta enfermedad se vea arraigada en las naciones más desarrolladas, pero especialmente en Estados Unidos. En este país el número de niños obesos entre seis y 11 años se ha duplicado en las últimas dos décadas. 

A pesar de que Estados Unidos sea el país con el mayor número de obesos a nivel mundial, la preocupación que hay que tener por esta enfermedad atañe a todos los países desarrollados o en vías de desarrollo, ya que según el estudio de Swiss Re, "cuanto más rico es el país, hay más posibilidades de que la obesidad se extienda y sea un verdadero problema". 

Las consecuencias de padecer obesidad son la aparición de enfermedades tan complicadas como la diabetes, algunos tipos de cáncer y diversas dolencias cardiacas, las cuales aceleran el proceso de mortalidad. Según aseguraron los investigadores del estudio, "si no se revisa, tendrá consecuencias negativas para la salud y para la tasa de mortalidad de los adultos en un futuro".

jueves, 3 de mayo de 2012

Para mantenerse delgado, duerma mucho

Al contrario de lo que se ha pensado durante mucho tiempo, dormir mucho parece ser una buena forma de proteger a la gente que tiene predisposición genética a la obesidad, afirman científicos en Estados Unidos.
Hombre dormido

El sueño prolongado protege al organismo de los factores genéticos que conducen a la obesidad.
En un estudio llevado a cabo con gemelos, los investigadores de la Universidad de Washington encontraron que aquellos que dormían más de nueve horas cada noche eran más delgados y mostraban menos riesgo de subir de peso que los que dormían menos de siete horas.
Según los científicos, el sueño prolongado parece suprimir los factores genéticos que conducen al aumento de peso.
Y dormir poco tiene el efecto opuesto, afirma el estudio publicado en Sleep, la revista de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño.
Estudios pasados habían mostrado la importancia del sueño en los procesos biológicos y el riesgo de enfermedades como diabetes tipo 2 y obesidad.
Pero las investigaciones se habían centrado en el impacto que tiene en una persona dormir poco o dormir con interrupciones.
La nueva investigación, sin embargo, revela que hay factores mucho más complejos entre el sueño y los mecanismos biológicos que conducen a la obesidad.

Interacción genética

Hasta ahora ya han sido identificados varios genes, unos 20, que juegan un papel en el riesgo que tiene una persona de ser obesa.
Los principales factores de riesgo, por supuesto, son una dieta mala y la falta de ejercicio.
Pero los genes desempeñan un papel en la forma como el organismo utiliza la energía que se consume, la forma como se almacena la grasa en el cuerpo y las sensaciones de sentirse lleno o seguir con hambre después de haber ingerido una comida.
También tienen una función en la rapidez con que usa la glucosa.
Sin embargo, tal como explican los científicos de Washington, este es el primer estudio que analiza cómo el sueño interactúa con estos genes.
Los investigadores estudiaron a 1.088 pares de gemelos tanto idénticos como no idénticos.
"Los resultados sugieren que el sueño corto ofrece un ambiente más conducente a la expresión de los genes vinculados a la obesidad. O podría ser que el sueño prolongado tiene un efecto protector al suprimir la expresión de los genes vinculados a la obesidad"
Dr. Nathaniel Watson
El estudio de gemelos en genética es importante y rutinario.
Los gemelos idénticos comparten exactamente los mismos genes y están sujetos a los mismos efectos genéticos, por lo tanto, las diferencias que demuestran se deben, por lo general, a factores ambientales.
Por otra parte, los gemelos no idénticos no comparten todos los mismos genes y con ellos se pueden investigar las diferencias genéticas.
Los gemelos que participaron en el estudio eran mujeres, con una edad promedio de 36,6 años, caucásicas y con un IMC promedio de 25,3.
Esta puntuación está considerada como "sobrepeso". La obesidad clínica está definida por un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más.
Los investigadores encontraron que en los sujetos que dormían menos de siete horas, la predisposición genética a un incremento en IMC era dos veces más grande que en los que dormían más de nueve horas cada noche.
Según los científicos, en los gemelos que dormían poco, el impacto de la herencia genética en su IMC era de 70%, mientras que en gemelos que dormían más de nueve horas este impacto era de 32%.
"Los resultados sugieren que el sueño corto ofrece un ambiente más conducente a la expresión de los genes vinculados a la obesidad", afirma el doctor Nathaniel Watson, quien dirigió la investigación.
"O podría ser que el sueño prolongado tiene un efecto protector al suprimir la expresión de los genes vinculados a la obesidad", agrega.
Es decir, para una persona con predisposición a la obesidad, entre más duerme, menos importante se vuelve la genética en la determinación de su peso corporal, explica el científico.

Vida ajetreada

Según el doctor Watson, los ajetreados estilos de vida modernos sin duda han contribuido a la epidemia de obesidad en el mundo.
"La sociedad moderna con su tecnología omnipresente a menudo puede causar un desajuste entre la necesidad de sueño y la realización del sueño", dicen los autores.
"Esto frecuentemente tiene consecuencias adversas para las funciones cognitivas y para la salud metabólica, cardiovascular e inmunológica".
"De hecho, durante el pasado siglo, la duración habitual del sueño se ha reducido 1,5 horas cada noche y desde 2001 el porcentaje de adultos en Estados Unidos que duermen al menos ocho horas cada noche durante la semana se ha reducido de 38% a 27%".
Y los científicos agregan que "se está acumulando la evidencia que muestra que las horas de sueño crónicamente reducidas están asociadas a la obesidad".
El estudio, subraya el doctor Watson, es preliminar y habrá que llevar a cabo investigaciones más amplias para confirmarlo.
Pero los resultados sugieren que "las medidas para perder peso podrían ser más efectivas si las influencias genéticas que inducen el peso corporal fueran mitigadas con la prolongación del sueño", expresa el científico.

Fuente:BBC Salud